Ciaron Pilbeam, Jefe de Ingeniería de Carrera de Renault F1 Team, repasa similitudes y diferencias entre el auto que logró la primera victoria de Renault en F1 y el monoplaza actual.

Los autos ahora son más complicados, lo cual es muy obvio en los respectivos ambientes de cabina. En la década de 1970, el conductor tenía un contador de revoluciones, que controla la velocidad del motor, una luz para advertir de una baja presión de aceite y, posiblemente, un sistema de advertencia para el turbo. Cuarenta años después, los conductores tienen mucha más información que puede transmitirse a través de la radio o verse de inmediato.

Los motores y las cajas de cambios de los autos actuales están protegidos por varios sistemas electrónicos que evitan daños, como los límites de revoluciones del motor y el control de cambios de marcha. Si hay un problema, se puede ver y actuar de inmediato. En el auto de 1979, el conductor tenía que manejarlo él mismo, y debía evitar la aceleración excesiva del motor o dañar la caja, especialmente cuando los cambios de marcha eran manuales, lo que significa que los conductores tenían que retirar la mano del volante y usar el embrague.

Aunque ahora hay muchos más datos disponibles, el piloto sigue siendo una parte clave del proceso de configuración y se puede ver el cuidado que tomamos cuando hablamos con ellos. Los datos adicionales nos permiten tomar mejores decisiones para aprovechar al máximo el automóvil y el conductor.

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